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 published: 2009-06-26

Alegría y diversión en Schoenstatt

Muchas generaciones se reunieron el domingo pasado en el Santuario de Schoenstatt de Borken, Alemania, para celebrar la Fiesta del Movimiento

 

Fest der Begegnung in Borken: Die bunt gekleideten Kinder tanzen zu indischer Musik um das Heiligtum herum

Fiesta del Santuario en Borken: Niños giran en torno del Santuario, al son de música de la India

Shrine Fest in Borken: Children dancing around the Shrine, to Indian Music

Fest der Begegnung in Borken: Die bunt gekleideten Kinder tanzen zu indischer Musik um das Heiligtum herum

 

Santa Misa en la Iglesia de la Anunciación

Holy Mass in the Church

Heilige Messe in der Kirche der Schönstatt Au um 11.30Uhr mit Probst Theissing

 
Der Stand der Schönstätter Marienschule, mit Fotos und alten Zeitungsausschnitten, Schw. Helge ist eine Lehrerin an der Schule  

La Hna Helge en el stand del Colegio Mariano en Borken

The stand of the Schoenstatt School of Mary in Borken

Der Stand der Schönstätter Marienschule, mit Fotos und alten Zeitungsausschnitten, Schw. Helge ist eine Lehrerin an der Schule

 
Die Tische und Bänke luden zum gemütlichen Beisammensitzen mit Kaffe und Kuchen ein  

Café y torta

Coffee break

Die Tische und Bänke luden zum gemütlichen Beisammensitzen mit Kaffe und Kuchen ein

 
Bei den Drei-Minuten-Sketchen versuchten die Eltern ihrer Tochter verzweifelt Dividieren bei zu bringen  

Sketch

Skits

Bei den Drei-Minuten-Sketchen versuchten die Eltern ihrer Tochter verzweifelt Dividieren bei zu bringen

 
Nun ist auch der Kameramann (links im Bild) zufrieden, in dem kleinen Schaukasten hängt nun der Countdown-Kalender  

En el Santuario: Calendario de cuenta regresiva

At the Shrine: a count down calendar

Nun ist auch der Kameramann (links im Bild) zufrieden, in dem kleinen Schaukasten hängt nun der Countdown-Kalender

Fotos: Kathrin Frentzen © 2009

 
 

ALEMANIA, Kathrin Frentzen. Un pequeño automóvil, lleno de niños, recorría la calle Kapellen en dirección a la plaza del Centro de Schoenstatt, en Borken. Al dar la vuelta, las miradas caían sobre las numerosas bicicletas estacionadas ordenadamente junto a la franja de restricción roja y blanca. También los tripulantes de las bicicletas estaban a la vista, ya que en la plaza había una muchedumbre multicolor. Alrededor de 700 personas acudieron todo el domingo para participar en la Fiesta del Movimiento.

"Y fue realmente una fiesta del Movimiento", dijo la Hna. Gertrud con cierto orgullo. "En la Santa Misa de la mañana se encontraron muchas generaciones. Además, los abundantes niños estuvieron tan tranquilos."

Ella es profesora en el Colegio de María de Schoenstatt, en Borken. Por primera vez este año hubo un stand dedicado a las pasadas generaciones de la escuela. "La primera profesora que dio clases vestía de civil", leyó en voz alta una señora entrada en años, y agregó sonriendo "¡Era mi prima!".

Este año la fiesta tuvo como lema "Te veo" y ofreció un abundante programa de actividades, de manera que los participantes pudieran desligarse de las preocupaciones diarias y vivir el mundo de Schoenstatt.

A las dos y media la campana de la capilla resonó por toda la plaza, invitando a todos a hacer una "pausa en el santuario".

Punto de encuentro: el roble

El encuentro ocurrió precisamente junto al viejo roble, situado frente al santuario, ya que ese fue el punto de salida para las visitas guiadas al Centro de Schoenstatt de Borken, para el "Descanso para los matrimonios en medio de la fiesta" con la Hna. Mariatheres Weinberg y para la "Sorpresa para los niños".

Bajo la dirección de tres Hermanas de María, originarias de la India, un pequeño grupo de niños hizo un breve ensayo para participar en el principal espectáculo de este día festivo; estos niños, en compañía de las Hermanas, caminaban uno detrás del otro, y al ser envueltos por un gran lienzo, la música de fondo, música de la India, tocaba suavemente.

A esta coreografía se le agregaban además dos pequeños palos de madera, a los cuales estaban atados sendos lienzos de colores.

Sin embargo, todo eso debía permanecer un tanto en secreto, ya que el punto culminante de la fiesta aún no había llegado.

Mientras tanto, allá afuera el programa del festejo seguía su curso. Las alumnas del quinto grado del Colegio de María escenificaron una representación breve, de tres minutos, que habían ensayado con su profesora, la Hna. Gertrude. Entraron alegremente en escena vistiendo una vieja chaqueta de papá y un delantal florido de la abuela, revelando de esta manera su talento teatral. La obra fue tan exitosa que, a pesar de la lluvia, los espectadores se mantuvieron firmes, absortos en la representación.

Los bancos y las mesas puestas invitaron a todos a un almuerzo donde se sirvió café y pastel o patatas fritas, que fueron consumidos en medio de un agradable convivio. Por un buen rato las jóvenes de la Juventud Femenina de Schoenstatt maquillaron a los niños como piratas, catarinas o tigres.

"Un lugar de sanación - una especie de hogar"

A las tres y media la fiesta alcanzó el punto culminante: "Te veo: el aviso especial" decía en el programa. Todos acudieron al salón de fiestas y lentamente las sillas iban llenándose

El director Robert Kemper fungió como moderador durante el programa, y dio la bienvenida a los dos acordeonistas: Dorothee y Philipp Sandkamp.

"¡No se ve por ningún lado... No se ve por ningún lado!" Al escuchar estas palabras, el público volteó repentinamente. Un hombre de aspecto malencarado se dirigía lentamente hacia el estrado, cargando una cámara y unos binoculares.

Estupefacta, la señora que se encontraba en el estrado levantó los ojos y preguntó qué buscaba este hombre de aspecto malencarado. Él buscaba un lugar de curación: "Un lugar donde se pueda sacar el aire viejo e inhalar aire fresco" – trataba de explicar al público.

Incluso una búsqueda en Google sería en vano, pues el hombre de aspecto malencarado era muy pretencioso: "¡Algo así como un hogar, donde una persona querida me esté esperando y me acoja cordialmente!"

Afortunadamente, entre el público se encontraba una señora que sabía exactamente lo que ese hombre buscaba.

"Muy, muy cerca", dijo la señora, con mucha seguridad, "No más de 100 metros en línea recta".

De su lado sacó a escena una réplica miniatura de la capilla de Borken.

Era precisamente lo que el camarógrafo había buscado: "Este hogar", dijo, " debe ser gratuito, siempre accesible, abierto para qualquier persona, ¡que haga el bien sin fin a muchas almas!" Y este hogar buscado había aparecido con tanta simplicidad, precisamente ante la cara de este hombre de aspecto malencarado.

A partir de AHORA empieza la cuenta regresiva del jubileo

El camarógrafo estaba radiante. Y para festejar tal felicidad, entró en escena un pequeño grupo de niños portando en las manos, tal como ya había ocurrido durante el ensayo, lienzos multicolores con dos pequeños palos. También participaron en la coreografía dos de las hermanas, con música hindú que resonaba suavemente al fondo.

Con los lienzos y al ritmo de la música, los niños bailaban alrededor de la capillita, y con este acto se cumplió una parte de la Sagrada Escritura: "Y bailaron alegremente alrededor del Santuario..." (Jud. 16,20).

Al terminar el espectáculo, la gente acudió al santuario grande, donde se llevó a cabo una ceremonia: el inicio de la cuenta regresiva del jubileo, que fue festejado con gran alboroto.

Dentro de un año, más precisamente, el 11 de junio de 2010, el santuario de Borken cumple cincuenta años de existencia.

Frente a la capilla se encuentra colgado un calendario del que diariamente se retira un letrero para que la cuenta regresiva siga su curso ¡Se aproxima el jubileo de oro!

Ahora ya nada puede salir mal

"¡Toda la fiesta fue muy, muy, muy buena! ¡Simplemente súper, súper buena! ¡Toda la fiesta fue magnífica!" - Comenta con gran entusiasmo Stefanie Bietenbeck al terminar el día. Como estuvo colaborando activamente en calidad de dirigente durante todo el evento, no puede determinar lo que más le gustó.

También Ruth Hoffstätter, que acude a esta fiesta cada año en compañía de su esposo y de su pequeño grupo de niños, estaba entusiasmada: "La fiesta estuvo muy bien, como ha sido siempre. Cada año regresamos con mucho gusto ¡pues siempre hay muchas actividades dedicadas a los niños!"

Con el gran número de participantes, y tomando en cuenta sus testimonios, se puede predecir lo mismo para la fiesta del jubileo de oro, que ocurrirá el año próximo. Nada puede salir mal, ya que la señal de partida para este gran evento fue tan exitosa.

Traducción: E.Shelley, Monterrey, México

 


 

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Last Update: 03.07.2009