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 published: 2009-04-07

Cuando tocamos la Cruz, es mas, cuando la llevamos, tocamos el misterio de Dios

Domingo de Ramos en Roma: entrega de la Cruz de la JMJ a jóvenes de Madrid

 

Jugendliche aus Spanien übernehmen das WJT-Kreuz

Entrega de la Cruz de la JMJ a jóvenes de España

Youth from Spain receiving the WYD cross

Jugendliche aus Spanien übernehmen das WJT-Kreuz

 

Bei der Palmsonntagsmesse auf dem Petersplatz

Domingo de Ramos en la Plaza San Pedro

Palm Sunday Holy Mass at St. Peter’s Square

Bei der Palmsonntagsmesse auf dem Petersplatz

 
Schw. Maria Montserrat mit der Pilgernden Gottesmutter  

La Hermana María Montserrat con la Peregrina

Sister Maria Montserrat with the Pilgrim MTA

Schw. Maria Montserrat mit der Pilgernden Gottesmutter

 
Diese Pilgermadonna war beim WJT in Sydney beim Papst  

La Peregrina estuvo con el Santo Padre, durante la JMJ de Sydney

This Pilgrim MTA was with the Pope during WYD in Sydney

Diese Pilgermadonna war beim WJT in Sydney beim Papst

 
Palmprozession  

Procesión de ramos

Palm Procession

Palmprozession

 
Der Heilige Vater grüßt…  

El Santo Padre saludando...

The Holy Father greeting...

Der Heilige Vater grüßt…

 
Petersplatz

San Pedro

St. Peter’s

Petersplatz

Fotos: Hna. María del Pilar Mendieta © 2009

Álbum de fotos – photo album – Fotoalbum

 
   

ROMA, VIS/mkf. Jóvenes de todo el mundo, entre ellos una delegación de 7.000 chicos y chicas de la archidiócesis de Madrid, donde en 2011 se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud, participaron esta mañana en la celebración eucarística del Domingo de Ramos presidida por el Papa en la Plaza de San Pedro, con ocasión de la XXIV Jornada Mundial de la Juventud que este año se celebra a nivel diocesano y cuyo tema es: "Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo" (1 Tm 4,10).

Antes de la misa, Benedicto XVI bendijo las palmas y los ramos de olivo en el obelisco de la plaza y posteriormente se dirigió en procesión hasta el altar. En la homilía, el Santo Padre comentó que Cristo, con su muerte en la cruz, mostró "la ley fundamental de la existencia humana: "El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna".

"Quien quiere quedarse su vida para sí, vivir sólo para sí mismo, disfrutar de todas las posibilidades -precisamente este pierde la vida. Ésta se convierte en aburrida y vacía. Sólo en el abandono de sí mismos, sólo en el don desinteresado del yo a favor del tú, sólo en el "sí" a la vida más grande, propia de Dios, también nuestra vida llega a ser amplia y grande", aseguró.

Benedicto XVI explicó que "el amor significa abandonarse a sí mismos, darse, no querer poseerse a sí mismos, sino ser libres de sí mismos: no replegarse sobre sí mismos -qué será de mí-, sino mirar adelante, hacia el otro -hacia Dios y hacia los hombres que Él me envía".

La verdad de la cruz y de la resurreción

"En la realidad concreta, no se trata simplemente de reconocer un principio, sino de vivir su verdad, la verdad de la cruz y de la resurrección. Por eso, no basta una única gran decisión. Es importante osar una vez la gran decisión fundamental, osar el gran "sí" que el Señor nos pide en un cierto momento de nuestra vida, (...) que  debe ser después cotidianamente reconquistado en las situaciones de todos los días, en las que, siempre de nuevo, debemos abandonar nuestro yo, ponernos a disposición, cuando en el fondo querríamos en cambio agarrarnos a nuestro yo", añadió.

El Papa dijo que "el sacrificio y la renuncia forman también parte de una vida recta. Quien promete una vida sin este siempre nuevo don de sí, engaña a la gente. No existe una vida lograda sin sacrificio". En este sentido afirmó que en las situaciones en que ha aceptado una renuncia "han sido momentos grandes e importantes de mi vida".

"La gloria de Dios, su señorío, su voluntad es siempre más importante y más verdadera que mi pensamiento y mi voluntad. (...) Aprender este orden justo de la realidad, aceptarlo íntimamente; confiar en Dios y creer que Él está haciendo lo justo; que su voluntad es la verdad y el amor; que mi vida llega a ser buena si aprendo a adherirme a este orden. La vida, la muerte y la resurrección de Jesús son para nosotros la garantía de que podemos verdaderamente fiarnos de Dios. De esta forma se realiza su Reino".

La Cruz, continuó, "camina de un lado al otro del mundo, de mar a mar. Y nosotros la acompañamos. Progresamos con ella en el camino y así encontramos nuestro camino".

"Cuando tocamos la Cruz, es mas, cuando la llevamos, tocamos el misterio de Dios, el misterio de Jesucristo", añadió, pero "también la ley fundamental, la norma constitutiva de nuestra vida, es decir, el hecho de que sin el "sí" a la Cruz, sin caminar en comunión con Cristo cada día, la vida no puede tener éxito".

Benedicto XVI concluyó haciendo hincapié en que "quien quiere reservar su vida para sí mismo, la pierde. Quien entrega su vida -cotidianamente, en los pequeños gestos que forman parte de la gran decisión- la encuentra. Esta es la verdad exigente, pero también profundamente bella y liberadora, en la que queremos entrar paso a paso durante el camino de la Cruz a través de los continentes".

La Peregrina que estuvo presente en la última JMJ

Terminada la misa y antes del rezo del Ángelus tuvo lugar la entrega de la Cruz y del icono de las Jornadas Mundiales de la Juventud por parte de un grupo de jóvenes australianos a otro de jóvenes españoles.

Dirigiéndose a los 150 delegados -obispos, sacerdotes y laicos, entre ellos también representantes de Schoenstatt - que en estos días habían participado en el encuentro internacional sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud, organizado por el Consejo Pontificio para los Laicos, el Papa dijo: "Comienza así el camino de preparación hacia el próximo encuentro mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en agosto de 2011 en Madrid y para el que ya he indicado el tema: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe (Col 2,7)".

Entre los participantes a la Jornada, asesores y representantes de la Juventud de Schoenstatt de España sumaron sus valiosos aportes. Uno de ellos, la Hna. María Monserrat, llevó consigo la Peregrina que estuvo presente durante el encuentro del Santo Padre con la Hna. M.Julie en la última Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, Australia.

"Como es tradicional, los jóvenes australianos entregarán dentro de poco a los jóvenes españoles la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud, la "cruz peregrina", que lleva a todos los jóvenes de la tierra el mensaje del amor de Cristo. Este "paso del testigo" asume un valor altamente simbólico, con el que expresamos inmensa gratitud a Dios por los dones recibidos en el gran encuentro de Sydney y por el que querrá concedernos en el de Madrid".

El Santo Padre terminó señalando que mañana la Cruz, acompañada por el icono de la Virgen María, partirá hacia la capital española, y estará presente en la gran procesión del Viernes Santo. A continuación comenzará una larga peregrinación por las diócesis de España y volverá a Madrid en verano de 2011. "¡Que esta Cruz y este icono de María -terminó- sean para todos signo del amor invencible de Cristo y de su Madre y nuestra Madre!".

 


 

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Last Update: 07.04.2009