Nachrichten - News - Noticias
 published: 2009-04-23

Nuestra Mater llega a la Selva Amazónica Ecuatoriana

Misiones en Ahuano, Ecuador

 

Misiones im ecuatorianischen Amazonas-Urwald: Gruppe von Misioneros mit der Pilgernden Gottesmutter auf der Anaconda-Insel

Misiones en la selva amazónica ecuatoriana: misionando con la Virgen Peregrina en la Isla Anacónda

Missions in the Amazonas Jungle of Ecuador: missionaries and the Pilgrim MTA  at the Anaconda Island

Misiones im ecuatorianischen Amazonas-Urwald: Gruppe von Misioneros mit der Pilgernden Gottesmutter  auf der Anaconda-Insel

 

Kapelle in Colina Bolivar

Capilla Colina Bolivar

Colina Bolivar Chapel

Kapelle in Colina Bolivar

 
Gemeinschaft von San Pedro de Arajuno  

Comunidad San Pedro de Arajuno

Community of San Pedro de Arajuno

Gemeinschaft von San Pedro de Arajuno

 
Immer mit der Pilgernden Gottesmutter  

Siempre con la Peregrina

Always with the Pilgrim MTA

Immer mit der Pilgernden Gottesmutter

 
Mateu, der kleine große Missionar  

Mateu, el pequeño gran misionero

Mateu, the little great missionary

Mateu, der kleine große Missionar

 
Missionare im Kanu unterwegs  

Misioneros en la canoa

Missionaries with canoo

Missionare im Kanu unterwegs

 
Am letzten Abend

Última noche

Last evening

Am letzten Abend

Fotos: Pablo Gajardo © 2009

Álbum de fotos – photo album – Fotoalbum

 

 

 

ECUADOR, Por Pablo Gajardo Figueroa. "Pagarachu Yaya Dioslla" (Gracias Padre Dios en Quichua) Son las palabras que más han expresado los más de ciento veinte misioneros que participaron en las cuartas Misiones Universitarias de la Juventud de Schoenstatt de Guayaquil. Pero, sin duda alguna, estas misiones eran diferentes, tenían el especial condimento de ser las primeras misiones en la cual se integrarían chicos de la juventud de Quito y además participarían seis familias invitadas para que tuvieran la experiencia de ser misioneros, y así lanzarse a fundar las misiones familiares en el Ecuador.

La tarea no era fácil, corría el mes de enero, y el tiempo parecía correr más rápido de lo normal para todo lo que significaba estas primeras misiones en la zona amazónica. Con nostalgia mirábamos a "Guale" (localidad misionada los tres años anteriores). Pero, como San Pablo, debíamos emprender otro viaje, aun más lejos, y a territorios más desconocidos.

El objetivo: Llevar en la Semana Santa la buena nueva de Cristo Resucitado, hacer vivir a la comunidad de Ahuano y alrededores una experiencia distinta de esta Santa Semana. Acompañar a nuestro Señor Jesucristo y a su Madre, en su Pasión, su Muerte, pero sobretodo, su Resurrección. Queríamos llevar a esta tierra, tanta veces olvidada y relegada dentro del Ecuador, un mensaje de Paz, de Esperanza, de Amistad, de Amor y Fe.

"Con Cristo y María, construimos un Ecuador Santo"

Tras doce horas de viaje llegamos a Ahuano en las vísperas de Domingo de Ramos. Este día lo celebramos con la gente del pueblo, la cual nos sorprendió con los hermosos ramos preparados por ellos mismos. En verdad sus ramos se asemejaban a obras de arte. Nosotros con vergüenza alzábamos los nuestros que traíamos desde Guayaquil.

Durante los días lunes, martes y miércoles Santo, nuestra labor misionera era realizar visitas puerta a puerta en Ahuano mismo y en localidades aun más rurales, las cuales con escuchar solamente sus nombres nos asustaban: "Isla Anaconda" o "Comunidad "Zancudos", por ejemplo.

Dicen que el hombre es un animal de costumbre, es decir que tiene capacidad de adaptación. Y justamente un schoenstattiano misionero es un experto en esa tarea. Como era la primera vez que íbamos al lugar, muchas cosas no las sabíamos y tuvimos que aprenderla. La primera, saludar y poder intercambiar algunas palabras en el idioma nativo del lugar, eso nos exigió tener un rápido y autodidacta curso de Quichua, "Alli Puncha", "Alli Shisi", "Pagarachu", "Shamui" eran entre otras, palabras que primeramente nos hacían reir, pero que luego nos llenaba de orgullo, puesto que de verdad nos creíamos misioneros. Otra cosa que tuvimos que aprender fue el movilizarnos, las comunidades quedaban lejos y no teníamos suficientes vehículos para transportarnos. Sin embargo el Espíritu Santo nos iluminó y nos mostró el medio de movilización más rápido y común del amazonas, la "canoa". Al más puro estilo de aventura de National Geografic e inspirado por el lema: "Con Cristo y María, construimos un Ecuador Santo", los misioneros se embarcaban en sus canoas y emprendían rumbo hacia sus comunidades.

El testimonio de fe la gente sencilla

¿Qué otra cosa aprendimos? Ah claro! convivir con murciélagos, boas, anacondas, pirañas, monos traviesos, soportar altas temperaturas, humedad, tormentas eléctricas, tempestades y todo lo que implica estar en la Jungla Amazónica. También por sobre todo a encontrarnos con el Dios de la vida, en cada mirada y sonrisa de un niño, con el dolor y sufrimiento de hermanos necesitados, con el testimonio de gente tan sencilla, que teniendo tan poco vive tan feliz y tranquila. Aprendimos a maravillarnos con el Dios de la naturaleza, manifestado en tan asombroso, sobrecogedor y maravilloso paisaje, con toda su vegetación, ríos, aves, mamíferos, reptiles, etc.

En total fueron cinco las comunidades misionadas, además hubo una comunidad que se especializó en misionar en las escuelas cercanas a nuestro centro de operaciones, "la misión de los padres josefinos de Ahuano".

En la mañana los puerta a puerta, anunciado la Buena Nueva de Cristo; y, por las tardes talleres recreativos, formativos y de ayuda social. Destacó un taller de futbol realizado por un miembro de la familia de Schoenstatt, vinculado a un prestigioso club de futbol de Guayaquil. El taller de microempresas, para los más osados emprendedores productores de cacao, yuca, caña, entre otros. El infaltable e insuperable taller de niños. Las consultas médicas con nuestros especialistas. Y la tarea de "desparasitación intestinal" a los habitantes del sector.

Una pueblo entero lleno de alegría celebrando la victoria de Nuestro Señor.

Todas estas actividades, para terminar con lo más importante, el Triduo Pascual. La gente respondió más de lo que esperábamos, muchísima gente de rodillas en el confesionario, acudiendo al sacramento de la reconciliación. Una interminable fila de fieles adorando a Nuestro Señor Jesucristo crucificado, un "Vía Crucis" conmovedor vivido con total recogimiento y espíritu religioso por el pueblo, una iglesia repleta para la Vigilia Pascual, con más de 15 bautizados. Una pueblo entero lleno de alegría celebrando la victoria de Nuestro Señor.

En resumen podríamos que decir que fueron unas misiones redondas. Más de cien jóvenes de Quito y Guayaquil, seis familiar espectaculares, de un testimonio de vida increíble, seis Hermanas de María, cuatro Padres de Schoenstatt (dos sacerdotes y dos seminaristas) y todo el apoyo del Padre José Yanan, párroco del lugar y gran aliado misionero nuestro, permitieron que fueran misionadas cinco comunidades (calculamos más de dos mil personas, entre todas ellas) y que llegara hasta sus puertas, sus hogares, sus escuelas, sus iglesias y capillas, el mensaje de nuestra Madre y Reina tres veces Admirable de Schoenstatt, que no es otro que el niño que trae en sus brazos , su Hijo y Nuestro Salvador, Jesucristo.

 


 

Zurück/Back: [Seitenanfang / Top] [letzte Seite / last page] [Homepage]
Impressum © 2009 Schönstatt-Bewegung in Deutschland, PressOffice Schönstatt, all rights reserved, Mail: Editor /Webmaster
Last Update: 23.04.2009