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 published: 2009-02-17

"Aliada por Chile, corona tu Bandera"

Más de 850 jóvenes en el Campamento Nacional de Aliadas, Picarquín 2009

 

Nationales Treffen der Schönstatt-Mädchenjugend in Chile mit über 850 Teilnehmerinnen

Campamento nacional de las Aliadas en Chile, con más de 850 participantes

Nacional Girls’ Youth Camp in Chile, with more than 850 participants

Nationales Treffen der Schönstatt-Mädchenjugend in Chile mit über 850 Teilnehmerinnen

 

Das ist es, was uns eint...

Lo que nos une...

What unites us...

Das ist es, was uns eint...

 
Verbündete für Chile, für Schönstatt, für die Kirche  

Aliadas para Chile, para Schoenstatt, para la Iglesia…

Allied for Chile , for Schoenstatt, for the Church…

Verbündete für Chile, für Schönstatt, für die Kirche

 
Heilige Messe mit Kardinal Errázuriz  

Santa Misa con el Cardenal Errázuriz

Holy Mass wtih Cardinal Errázuriz

Heilige Messe mit Kardinal Errázuriz

 
Übernahme der Fahne  

Entrega de la bandera

Presentation of the flag

Übernahme der Fahne

 
Momente der Freude und Entscheidung  

Momentos de alegría y compromiso

Moments of joy and commitment

Momente der Freude und Entscheidung

 
Fahnen mit Krone

Banderas coronadas...

Crowned flags...

Fahnen mit Krone

Fotos: Juventud Femenina Chile © 2009

 

 

 

CHILE, Hna. Mariela. El campamento nacional de Aliadas (escolares) Picarquín 2009 que la Juventud Femenina de Chile vivió en este verano sigue vivo en los corazones de todos. Fue un evento bendecido por Dios y la Mater, asistieron 850 jóvenes y fue una vivencia de Schoenstatt muy fuerte para cada una.

Las Aliadas han sido convocadas en Picarquín por algo grande que marcará sus corazones hoy y para siempre. Dios las ha llamado a través de su querida Madre Inmaculada. El Campamento Nacional permite lograr muchas cosas, primero juntar a todas las schoenstattianas de Chile en un mismo ideal, reunir fuerzas con el capital de gracias, detenerse un momento y comenzar a caminar de nuevo juntas, es un tiempo para enamorarse de nuevo de los ideales y de la historia y vincular cada ciudad con todo un país.

El gran objetivo de Picarquín era lograr una generación integradora, que pudiera colmarse del espíritu de las primeras; y que junto a la corriente de coronación, logre encender a todo un país. Para esto Picarquín debía convertirse en un Reino de la Mater en el que ella sea el centro y camino perfecto para llegar al Padre Dios.

Frente a los signos del tiempo, las Aliadas debían proponerse nuevas metas, para que puedan entregar con radicalidad su vida por la defensa del Reino de Dios. Para esto se requerían de fortalezas que puedan sustentar y conservar el Reino.

Las fortalezas en Picarquín fueron:

  • La Torre de la Alegría que tiene su símbolo de la Bandera en el Fuego.
  • La Torre de la Pureza que tiene su símbolo de la Bandera en la Azucena
  • La Torre de la Filialidad que tiene su símbolo de la Bandera en el Ojo del Padre
  • La Torre de la Valentía que tiene su símbolo de la Bandera en la Cruz Negra
  • La Torre de la Victoria que tiene su símbolo de la Bandera en el Santuario.

Cada Torre a su vez estuvo compuesta por 15 grupos Doncellas, por ejemplo: Juana de Arco, Santa Inés, Cristina García, etc. Estas mujeres dieron un testimonio de entrega total a Dios y estuvieron dispuestas a luchar por el Reino de la Mater. En cada grupo de doncellas participaban alrededor de 12 aliadas. Así cada Doncella en cada Torre adquiría un rasgo diferente.

El campamento Nacional da la oportunidad de reencontrarse con la verdadera naturaleza, con lo más profundo del ser de Aliadas de Schoenstatt.

Frente a este gran objetivo se reunieron 770 aliadas, 70 universitarias, 22 asesoras más los dos asesores nacionales de la Juventud Femenina en Chile, la Hermana Mariela Rivera y el Padre Juan Ignacio Pacheco, en la VI región, específicamente San Francisco de Mostazal, en una localidad llamada Picarquín, lugar de encuentro de muchos grupos de jóvenes.

864 corazones se congregaban por amor a la Madre Tres veces Admirable

En un solo corazón y por un mismo ideal, pudieron hacer de Picarquín un Reino de María. Y así fue, donde en una pradera asoleada, llenas de alegría, 864 corazones se congregaban por amor a la Madre Tres veces Admirable para agradecer por todos los dones recibidos. Además de Chile, también se reunieron la Juventud de Ecuador, Colombia, Brasil y Alemania y juntas formaron un Reino, donde la Mater fue la única Reina, Jesús el único Rey y donde se escuchó la voz de un solo Padre, el Padre José Kentenich.

Sin duda, fueron 6 días llenos de vida en Picarquín. Las Aliadas de todo Chile pudieron descubrir del anhelo que Dios para Chile, coronar la bandera de Aliadas, como signo de Victoria de la Madre de Dios en cada corazón de la Juventud Femenina chilena. El lema que iluminó el Campamento Nacional de Aliadas Picarquín 2009 fue: Aliada por Chile, corona tu bandera.

Cada día del campamento tuvo su propio lema: Aliada por Chile, Aliada por ti, Aliada por el Padre, aliada por la Iglesia, Aliada por Schoenstatt, Aliada por Chile – corona tu bandera. Cada día, la juventud de un Santuario se encargó del tema y programa del día.

En la noche del segundo día, se separaron las ramas de todo el país para poder tener su "noche de rama". Fue una noche muy especial, llena de emociones y de gracias. En este día más que nunca se pudo vivenciar el amor que cada una tiene por su ideal, su rama, su juventud.

Hubo experiencias profundas cada día: la conferencia del Padre Juan Ignacio Pacheco sobre el ser mujer, la renovación de la coronación de la Mater con la corona RTA, la presentación de proyectos apostólicos. Esto contribuyó a que las comunidades que no tenían proyectos lo conversaran y descubrieran el apostolado que Dios y la Reina les pedían.

La bandera coronada

En la mitad del campamento, el Padre había preparado un gran regalo para esta generación de aliadas. Después de una imploración al Espíritu Santo el consejo de Picarquín desenterró el "tesoro"…, todas deseaban que se abriera el cofre del tesoro para poder ver cual era ese regalo que el Padre le entregaba a la Juventud Femenina. Después de unos minutos de incertidumbre, la jefa y sub jefa del campamento comenzaron a abrir el cofre para la Juventud.... De pronto, las integrantes del consejo mostraron el gran regalo que en esa noche había recibido todo Chile: la bandera de las Aliadas tenía otro símbolo incluido: la Corona RTA. Con un fuerte aplauso y llenas de alegría las Aliadas mostraron su gran felicidad por ese momento. Habían coronado la bandera que las había acompañado durante años. En esa noche se integró la generación de la bandera con la corriente de la RTA que se vivía desde los 75 años de la Juventud Femenina en el Jubileo del año 2006. ¿Pensaban que iban a marcar historia? Al parecer eran muchos los anhelos pero jamás se imaginaron que ocurriría en realidad. Ahí el consejo del campamento llamó a todas las jefas de rama para que pasaran adelante y pudieran recibir la bandera de su ciudad coronada. Al terminar de entregar las banderas, se dio comienzo a la Vigilia real, que consistió en que cada rama por media hora debía acompañar al Rey del campamento, Jesús.

En el cierre del campamento se les pidió a las Aliadas hacer una cadena humana, como signo de fidelidad a la misión que el Padre había regalado y la bandera nacional se colocó en el centro de esta enorme cadena de fidelidad. La jefa de campamento preguntó: "Aliada de Schoenstatt ¿Quedamos en eso" y todas respondieron: "Si Reina, quedamos en eso, permanecemos fieles, vivimos y morimos por ti" con estas palabras se juró fidelidad a la bandera y a la misión y se hizo aún más propio el lema "Aliada por Chile, Corona tu bandera". Llenas de alegría, con las banderas en alto terminó la vivencia de la noche. El ultimo día las Aliadas viajaron desde Picarquín hacia la tierra Santa de Bellavista, lugar marcado por los anhelos de santidad de muchas generaciones, llegaron al Santuario para dar término al gran Campamento Nacional. Fue un día lleno de gratitud y de inmensas bendiciones, tras el acto de clausura fuera del Santuario Cenáculo, se prosiguió con el inicio de la Santa Misa en la Iglesia del Espíritu Santo. Con el alma recogida, la Juventud pudo renovar con Cristo su vivencia en Picarquín y comprometerse en el Santuario de la Misión del 31 de Mayo a ser fieles a la misión que el Padre Kentenich les ha regalado, ser pequeñas hijas Inmaculadas.

¿Qué fue para mí Picarquín 2009?

Antonia Lorenzini, Jefa de la Juventud Femenina de Temuco, dice: "Si me preguntan cómo estuvo el campamento, la respuesta es simple y completa: "el cielo tocó la tierra". Fueron días increíbles donde se sintió verdaderamente la presencia de nuestra Mater y del Padre.

Fue increíble darme cuenta de que no estoy sola en esto y que son muchas las mujeres que están conmigo luchando y vibrando por un mismo ideal.

No fue coincidencia ni casualidad de que yo haya ido, es la Mater la que me esta llamando por mi nombre para dar respuestas a este mundo que tanto lo necesita.

Fueron también días intensos donde vivimos cosas que marcaran nuestra historia como aliadas de Schoenstatt, la Mater nos coronó a cada una de nosotras y al mismo tiempo nosotras coronamos nuestra bandera.

Estamos a menos de un año del bicentenario de nuestro país, y nosotras también queremos dejar nuestras huellas y para eso necesitamos muchas fuerzas. Picarquín fue el volver a renovarnos y el volver a encendernos como rama para continuar esta lucha.

Queremos agradecer a todas las personas que trabajaron para que este sueño de juntar a todas se hiciera posible, pero de manera especial a nuestra Mater, que me hizo ver que sí se puede lograr lo que uno se propone.

Unidas en el Santuario y en el corazón de Dios trabajemos todas por ser lo que verdaderamente somos: aliadas coronadas"

Aportar a la Misión continental

"Tuve el regalo de poder participar en este campamento de aliadas siendo universitaria" dice María Rosario Fernández del Río Larraín, de Bellavista. "Pude enriquecerme de la alegría y fidelidad al ideal que tienen ellas. Mi principal motivación para ir era poder servir, para que niñas puedan enamorarse de Schoenstatt tal como me ocurrió en Picarquín el año 2003. Hoy pienso que más que servir, he recibido más de lo que podría haber llegado a pensar, sintiéndome pequeña ante niñas que realmente luchan por conquistar las torres del reino de nuestra Mater, pureza, filialidad, alegría, valentía y victoria.

Fue increíble para mí, ver a través de conversaciones con algunas niñas, el modo en que desde su pequeñez aspiran realmente a ser hijas inmaculadas que aman a Dios desde lo más cotidiano. Incluso las más nuevas, que por primera vez recibieron su coronita RTA sintiéndose pequeñas, pero a la vez dignas portadoras de ella. Fue muy lindo ver la emoción con que las recibían, los saltos de alegría o lágrimas en sus ojos, la solemnidad con que algunas renovaban su fidelidad. Desde la noche en que recibieron su coronita, el ambiente era realmente distinto, sonrisas en sus caritas y por donde pasaban, todo se iluminaba, incluso las piezas más desordenadas comenzaban a brillar, ellas mismas poco a poco dignificaban sus pasos, increíble es ver como María reinaba en cada una de ellas. Las aliadas se tomaron muy enserio este campamento, y pudieron asumir compromisos que las hacen ser más mujeres que se regalan a los demás desde su originalidad."

La Iglesia nos invito en Aparecida a ser "Discípulos y misioneros", y es en este sentido que las Aliadas quieren aportar a la misión continental que vive la Iglesia Latinoamericana. Alegres de haber escuchado el llamado de la Iglesia desde cada Santuario y Ermita, desde ahora más que nunca contagiarán los corazones y podrán influir positivamente en sus colegios, familias y amistades, ya que por la corona la Mater seguirá manifestando su Victoria, y las Aliadas podrán proclamar en alto: ¡Aliada por Chile, Corona tu Bandera!

 


 

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Last Update: 20.02.2009