Nachrichten - News - Noticias
 published: 2008-03-07

Que María brinde paz a Burundi

Peregrinación con la Tercera Auxiliar Internacional a la parroquia de Muramvya, Burundi

 
Friedenswallfahrt: die dritte Internationale Auxiliar der Kampagne in Muramvya, Burundi

Peregrinación de paz: la Tercera Auxiliar internacional de la Campaña en Muramvya, Burundi

Peace pilgrimage: the Third International Auxiliary of the Campaign in Muramvya, Burundi

Friedenswallfahrt: die dritte Internationale Auxiliar der Kampagne in Muramvya, Burundi

 

Mit der Pilgermadonna in der Hand erwarten sie die Auxiliar

Con las peregrinas en manos, esperan a la Auxiliar

With Pilgrim MTAs in hands, they welcome the Auxiliary

Mit der Pilgermadonna in der Hand erwarten sie die Auxiliar

 
Ankunft der festlich geschmückten Auxiliar  

Llegada de la Auxiliar

Arrival of the Auxiliary

Ankunft der festlich geschmückten Auxiliar

 
Lobpreis  

Alabanza

Praise

Lobpreis

 
Gläubige aus der Pfarrei Muramvya  

Fieles de la parroquia de Muramvya

Faithful from the parish of Muramvya

Gläubige aus der Pfarrei Muramvya

Fotos: Marahukiro © 2008

 
 

BURUNDI, Dieudonné SIMBANANIYE. En espera de la coronación de la Mater en 2009, los responsables de la pastoral del Monte Sión Gikungu organizan peregrinaciones a través de las parroquias de Burundi, con la Tercera Auxiliar Internacional de la Campaña de la Virgen Peregrina que ya ha recorrido América, Europa y que ahora está en Burundi. Es en este espíritu que después de la parroquia de Mutumba, los peregrinos del Santuario del Monte Sión Gikungu efectuaron la peregrinación con la imagen de la Virgen Peregrina a la parroquia de Muramvya el pasado domingo 2 de marzo del 2008. Una de las particularidades de esta parroquia es que se encuentra en la antigua capital del tiempo monárquico en Burundi.

Después de la bendición en el Monte Sión Gikungu, dada por el Padre Déogratias Maruhukiro, un automóvil transportó la imagen de la Virgen María junto a una fila de vehículos adornados con las banderas de Schoenstatt, transportando a más de 200 peregrinos que fueron de Bujumbura a las 08:00 am bajo un sol matinal que irradiaba una luz que sólo el día del Señor puede realizar.

Alejándose poco a poco de lo llano al clima cálido, al ritmo de los cantos y de las oraciones, los peregrinos suben después de una hora de camino a la región del Congo-Nilo llegando así a la región más fría de Burundi.

Eran las 10 de la mañana cuando los peregrinos se dirigían hacia la pequeña ruta que llevó a la residencia de los reyes del antiguo Burundi.

Bienvenida a la Auxiliar

Estando una vez en la parroquia de Muramvya, la Auxiliar y los peregrinos que la acompañaban fueron acogidos por el párroco P. Gérase Mugerowimana, sacerdote conocido por los cristianos de Gikungu, Gihosha y Gisenyi (barrios de Bujumbura) ya que antes de ser nombrado párroco de la parroquia Muramvya, ejerció su apostolado en medio de esos fieles. Esta escena no hizo más que recordar la visita que María hizo a su prima Isabel. La alegría se veía no sólo en el cura, sino además en la multitud de fieles y miembros de la Campaña de la Virgen Peregrina de la vicaría de Muramvya. Era un ambiente verdaderamente festivo: los cantos y las danzas rítmicas, con movimientos de manos, de tambores -ya que los burundeses tienen la reputación de tocar los tambores como se debe-, los silbidos, los gritos de alegría… Esta atmósfera no podía dejar a nadie inmóvil, inclusive a los jóvenes portugueses y españoles presentes entre los peregrinos.

Con los cantos, los feligreses de Muramvya dejaron entender que ellos daban la bienvenida a la Virgen Peregrina en Muramvya para que Satanás se aleje.

También había un corredor formado por los miembros de la Campaña de la Virgen Peregrina de Muramvya, desde la casa parroquial hasta la entrada de la Iglesia Parroquial. Con pequeñas Peregrinas, adornadas con flores, armaron una cadena humana formando los dos lados de un corredor. Por este corredor la gran Peregrina, la Auxiliar, la Reina de la paz, junto con los peregrinos de Bujumbura, ingresaron a la iglesia para la celebración eucarística en ese domingo en que comenzó la semana dedicada a la caridad, en la parroquia de Muramvya.

Comenzar por las familias

La misa fue celebrada por el cura de la parroquia Muramvya, y concelebrada por el Padre Fulgence, vicario de esta misma parroquia, y el Padre Déogratias Maruhukiro, del Santuario del Monte Sión Gikungu.

Después de que la Auxiliar ingresó a la iglesia parroquial, el celebrante principal, con palabras poéticas, dio en su discurso de bienvenida rememorando a Jerusalén, cuando Jesús entró triunfalmente, y que ahora Muramvya se convertía en Jerusalén. Igualmente, expresó su alegría de acoger a la Auxiliar , pero también de acoger a los peregrinos de Bujumbura y por otra parte, por los sacrificios que han tenido que realizar para poder llegar a esa parroquia. Según el Padre Gérase, el mensaje de la Virgen Peregrina es un mensaje que él guarda en su corazón y que está en el corazón de todos los feligreses de Muramvya. Según este sacerdote, el mensaje «que mi familia sea tu corona» es un mensaje que quiere fortificar a las familias. En efecto «la familia es la fuente de la educación humana y cristiana, fuente de alegría y de paz» dijo, concluyendo su discurso de bienvenida para los visitantes.

En el momento de la lectura del evangelio, todos los que tenían imágenes de la Virgen Peregrina las levantaron alto. Esto ha sido visto como un signo de que María fue la primera en acoger la Buena Nueva, Jesucristo. ¿Acaso ella no dijo: «Yo soy la sierva del Señor, que se haga en mí según tu palabra»?

El Padre Déogratias, dio inicio a su homilía con estas palabras: «Hemos sido creados para glorificar a Dios y María es nuestro modelo. Ella que dijo ‘Proclama mi alma la grandeza del Señor porque el poderoso ha hecho obras grandes por mí, santo es su nombre’».

También destacó en su homilía que Jesús es la luz del mundo. Es él quien es mi luz, la luz de mi familia, la luz de mi país. Sobre todo, el ha interpelado a cada uno sobre las acciones en las tinieblas, dichas por San Pablo en su carta a los Gálatas, capítulo 5 versículos 19, 20 y 21. «Ahora bien, es fácil reconocer las obras de la carne, libertad sexual, impurezas y desvergüenzas; culto de los ídolos y magia; odios, ira y violencias; celos, furores, ambiciones, divisiones, sectarismo y envidias; borracheras y cosas semejantes». Estos actos provienen de Satán y destruyen a las familias. En las familias que se encuentran estos actos, los padres y los hijos no se entienden más. Las consecuencias son dramáticas, las familias se dividen y el país entero se destruye. Es esto lo que está pasando a nuestro país, agregó. El Padre Déo afirmó también que para vencer a Satán y sus obras se debe tener las armas apropiadas y se debe buscar buenos aliados. Uno de los buenos aliados es la Virgen María. Anunció que en el Monte Sión Gikungu está prevista la coronación de la Mater con el fin de que María reine en nuestro país.

Recordó que nuestro país ha sido consagrado a María. Es nuestro deber recordar esa consagración. «Queremos, pues, comenzar por las familias» precisó. La peregrinación efectuada a Muramvya tuvo lugar dentro del marco de coronar a la Virgen María. Finalmente se invitó a los misioneros de la Campaña de la Virgen Peregrina y los misioneros a que inviten a la Mater dentro de sus familias. No se dejó de recordar a los feligreses de Muramvya que los sacrificios realizados por los que vinieron de Bujumbura son una muestra de nuestro deseo de que María brinde paz a nuestro país.

Para que al término de todas estas peregrinaciones la paz reine en nuestro país y en toda la región.

El Padre Deo concluyó su homilía con un resumen de la historia de la Auxiliar y su misión.

Después de esta homilía, el párroco tuvo que insistir sobre el hecho de que no se trata de dar culto a las imágenes, sino que la imagen nos recuerda lo que representa, la Virgen María. También recordó que la Campaña de la Virgen Peregrina no debe estar solamente reservada a los schoenstattianos, sino que todos los cristianos se deben unir para que este apostolado fortifique las comunidades de base.

En el transcurso de misa, el ofertorio fue también un momento rico en símbolos aportados por los peregrinos que vinieron de Bujumbura. En primer lugar se ofreció una vela como símbolo de que Jesús es nuestra luz. Luego se ofreció una bandera de Burundi, signo de que queremos consagrar nuestro país a María. Luego un tambor, como símbolo de la voluntad que se tiene de ver a Jesuú reinando sobre Burundi. Finalmente se presentó un escudo que protege a Burundi.

El cura párroco recordó que para que la paz y la unidad reinen en nuestro país se deberán tomar las armas apropiadas, incluida la oración, un mensaje que él había mandado al Presidente de la Republica y a su equipo, quienes estuvieron en Muramvya para la fiesta de la unidad nacional el 5 de febrero.

Antes de la bendición que concluyó la misa, el representante de los peregrinos que acompañaron a la Auxiliar desde el Santuario del Monte Sión Gikungu tomó la palabra para agradecer en primer lugar al buen Dios por la realización de la peregrinación. A continuación, en nombre de todos sus acompañantes, agradeció al cura de la parroquia, a todos los feligreses, a todos los que han estado junto a la imagen de la Virgen Peregrina y a los peregrinos que la acompañaron.

Después ofreció a la parroquia de Muramvya un regalo: una imagen de la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt. Finalmente invitó a los feligreses de Murmvya a rezar por todas las peregrinaciones que se realizarán en Burundi, al igual que a los otros países de la región de los Grandes Lagos, para que al término de todas estas peregrinaciones la paz reine en nuestro país y en toda la región.

El presidente del consejo parroquial tomó la palabra a su vez para agradecer a los responsables de la pastoral de Monte Sión Gikungu por haber tomado esta iniciativa de coronar a la Virgen. Igualmente agradeció a los peregrinos venidos del Santuario del Monte Sión Gikungu por haber visitado la parroquia Muramvya. A nombre de los cristianos de la antigua capital de Burundi, tuvo la alegría de acoger a los cristianos de la actual capital. Cabe destacar que Radio María estuvo presente para cubrir este acontecimiento.

Ahora es la Virgen Peregrina quien les visita en sus casas

Para el boletín ‘Eco del Santuario del Monte Sión’ se recogieron impresiones de los participantes de Muramvya sobre esta peregrinación y sobre la Auxiliar.

Así, por ejemplo, la Sra. Frédérique Baranyitodeye vio en esta peregrinación un plan de Dios. Dijo que durante la crisis habían efectuado un peregrinaje a pie hasta el santuario del Monte Sión Gikungu. Pero lo que le impactó es que ahora es la Virgen Peregrina quien les visita en sus casas en Muramvya y en todo el país. «Es pues un plan de Dios que quiere encendernos para tener paz en nuestro país» declaró. Añadió que María es la madre de las familias y que esta imagen de la Virgen Peregrina habrá de recordarles que María reina en sus familias, que María está siempre presente en sus familias.

Los que organizaron esta peregrinación en Muramvya y los que participaron pueden preguntarse si la misión ha sido cumplida. A esto Jesús les puede responder como les dijo a sus apóstoles, sugiriéndoles que sean felices porque sus nombres serán inscritos en el libro de la vida. En cuanto a ustedes, queridos feligreses de Muramvya, serán felices si contribuyen al acontecimiento del reino de la paz.

Traducción: José Barriaga, Estados Unidos

 

 

Zurück/Back: [Seitenanfang / Top] [letzte Seite / last page] [Homepage]
Impressum © 2008 Schönstatt-Bewegung in Deutschland, PressOffice Schönstatt, all rights reserved, Mail: Editor /Webmaster
Last Update: 11.03.2008