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 published: 2007-08-07

Para hacer vida la misión del Padre y Fundador

Jornada de formación en Ciudad del Este, Paraguay para fortalecer la vinculación con el Padre Kentenich

 

Ciudad del Este: eine besondere Begegnung mit Pater Kentenich

Ciudad del Este: un encuentro especial con el Padre Kentenich

Ciudad del Este: a special encounter with Fr. Kentenich

Ciudad del Este: eine besondere Begegnung mit Pater Kentenich

 

Vortrag

Conferencia

Conference

Vortrag

 
Ein Anruf von Pater Kentenich  

Un llamado del Padre Kentenich...

A call from Father Kentenich

Ein Anruf von Pater Kentenich

 
Mitglieder aus den verschiedenen Gemeinschaften und Gruppierungen nahmen teil  

Participaron miembros de todas las ramas

Members of all the branches and groups participated

Mitglieder aus den verschiedenen Gemeinschaften und Gruppierungen nahmen teil

 
Ja, Vater  

Si, Padre...

Yes, Father

Ja, Vater

 
Joao Pozzobon- Eckchen; der große Verbündete des Gründers führt zu ihm hin  

Rincón del gran aliado del Padre, Don Joao Pozzobon

John Pozzobon Corner – he was a great ally of Father Kentenich

Joao Pozzobon- Eckchen; der große Verbündete des Gründers führt zu ihm hin

Fotos: Ruiz Diaz © 2007

 
 

PARAGUAY, Gloria de Ruiz Díaz. El frío invernal de la mañana del domingo contrastaba con la calidez del encuentro entre hermanos, que poco a poco iban llegando al Terruño. El cielo lucía un azul luminoso que anunciaba un paulatino aumento de la temperatura. Los miembros de las distintas ramas de la Familia de Ciudad del Este, Paraguay, respondían al llamado a participar en una jornada de formación, preparada por "los jardineros", a la luz del lema del año: "Padre, aquí estoy: ¡Tu misión, mi misión!". La ornamentación del lugar, los carteles, una hermosa imagen del Padre y Fundador recibiendo a los participantes pintada por Carmen Romañach, hablaba a las claras de que el gran protagonista de la Jornada sería el Padre Kentenich.

Luego de las inscripciones de rigor, los casi cien participantes peregrinaron al Santuario,. En el trayecto, al llegar al Rincón del Padre, se encontraron con que se había renovado la foto del Fundador, y se había colocado otra foto, sentado en un banco, que invitaba a compartir unos minutos con él. Ya en el Santuario se le entregó a la Mater la jornada y se le pidió su bendición para cada uno de los presentes.

Luego de una jocosa actuación de la J.F y la J.M. como introducción a las charlas, Jorge Molas recordó el objetivo fijado para dos años: "Formar personalidades ancladas en Dios y en el espíritu del Padre y Fundador, para forjar familias al servicio de la Iglesia y de la patria." Estando ya en la mitad del año es el momento de evaluar – en los grupos y en lo personal – como se ha encarado la tarea. Recordó asimismo que en la Jornada de arranque de la Familia de Ciudad del Este, se había tomado como propósito la vinculación diaria con el Padre y Fundador.

Despertando, recibiendo y regalando vida

Carmen y Hugo Romañach profundizaron sobre la primera parte del lema "Padre, aquí estoy", expresión que acentúa la actitud filial ante el Padre Dios a través de Jesús, Camino, Verdad y Vida. El Padre y Fundador – su rasgo más destacado es ser un transparente de Dios Padre – regala la riqueza de su pedagogía, su carisma de Padre y de hijo, y sobre todo la Alianza de Amor.

Él actuó siempre en función de la Familia, dando el ejemplo de una vida santa en la total entrega a los demás. Como Padre siempre estuvo y está presente, educando y protegiendo a sus hijos. Educa la vida, la despierta, la recibe y la regala. Siempre encarnó lo que enseñaba.

La respuesta a su carisma – la paternidad – es la actitud filial ante él, como representante de Dios Padre. Históricamente en la Familia de Schoenstatt se ha llegado a una Alianza con él: es ofrecerse a continuar su Obra y elegirlo como Padre espiritual y educador. Es identificarse – por amor – con su persona y con su misión.

Las respuestas del Fundador

Seguidamente se realizó el primer taller. Los participantes se agruparon eligiendo un rasgo del Padre y Fundador. Se formaron así 15 grupos. Cada uno ellos reflexionó sobre cómo vivió el Padre Kentenich ese rasgo, basándose en algún hecho de su vida. Además cada participante lo analizó desde su propia vida, y finalmente desde la Familia de Schoenstatt en el Paraguay. Se lo llamaba al Padre imaginariamente para consultarlo y cada grupo elaboró una frase con la respuesta que el Fundador daría a la pregunta: "Padre, ¿cómo quieres que tu Familia paraguaya viva esta virtud?".

Las "respuestas del Fundador" se exhibieron en un panel y correspondían a los rasgos de su personalidad previamente analizados.

Descubrir los mensajes del Padre

Al mediodía, se compartió el almuerzo en Familia. La hermandad que se experimentó fue muy hermosa: allí estaban conversando animadamente los jóvenes, (la juventud constituyó prácticamente el 50% de los participantes), los matrimonios, las madres, integrantes de la Liga Apostólica, de las Federaciones.....

Luego se rezó Santo Rosario peregrinando por todo el Terruño, haciendo paradas por cada misterio en los lugares más simbólicos del predio: el rincón del Padre, el rincón de Don João Pozzobon, el pórtico, el rincón de la Inmaculada, el de la Juventud Masculina. En cada uno de esos puntos se descubría un mensaje del Padre.

Seguidamente se presentaron testimonios en los que fue posible descubrir cómo el Padre se regala a sus hijos en forma especialísima y está presente siempre que los suyos dejen las "puertas abiertas" a su paternidad. Sentirse amado, hijo del Padre Kentenich es una experiencia muy personal, que llega en el momento y el tiempo justo, sólo hay que estar con el corazón abierto para recibirlo.

Una misión mariana, una misión de paternidad

La Hna. María Marta tuvo a su cargo la segunda charla: "¡Mi misión, tu misión!". La inició diciendo que la misión del Padre es tan grande porque revela su persona y, tal como se dijera en la primera charla, es de una grandeza inmensa. Sin embargo se podría quizás resumir la misión del Padre en dos palabras: Madre y Padre. Ambas palabras, tan emblemáticas para nuestro tiempo, evocan el hogar, la familia. En efecto, su misión carismática es anunciar al mundo el misterio de María (Madre) y ser transparente del Padre Eterno.

La misión del Padre es una misión mariana. Según sus propias palabras; "Es anunciar al mundo el misterio de María y revelarla a nuestro tiempo como la colaboradora permanente de Cristo."

Por eso cuando vino a Latinoamérica – hace exactamente 60 años – buscando aliados para su misión, constató el gran amor a María de estos pueblos, pero advirtió, no obstante, la importancia de afianzar esa devoción mariana en su relación con Cristo y con el Dios Trino. No verla solamente como la "Madre del pan", a quien se recurre en todas las necesidades, porque entonces no tendría la suficiente fuerza para transformar a las naciones.

La misión del Padre está también centrada en la paternidad de Dios. Por eso fue – y es – en forma preclara un transparente de Dios, regalando a quienes se le acercaban una experiencia del amor misericordioso del Padre Dios. En el mundo actual se constata permanentemente el vacío de autoridad, de personas que cuiden y respeten la vida. En toda su vida, el Padre Kentenich ha manifestado su paternidad. En Dachau, por ej., los que vivieron en comunidad con él experimentaron el cielo en medio de ese infierno.

Como dirigentes de Schoenstatt cada uno está llamado a madurar su alianza de amor, a profundizarla, para ser capaces de asumir una paternidad y maternidad como la del Padre.

"El desafío está lanzado: ¿aceptamos el reto de vivir para la misión del Padre?¿Somos conscientes de la urgencia de su misión?

En el espíritu de Schoenstatt, que quiere formar personalidades ancladas en Dios y en el espíritu del Padre Fundador, personalidades paternales, maternales y coherentes con su vida, que transformen la patria y la Iglesia en una verdadera familia, en la prometida Nación de Dios que asemeje la tierra al cielo, respondemos con fuerza: nuestra misión es Schoenstatt, es el Padre. Él es el único líder a quien queremos seguir"

El compromiso personal

El segundo y tercer taller fueron ya de carácter personal, en los que, a la luz de las charlas escuchadas, se reflexiona sobre la misión que Dios pensó para cada uno de acuerdo al carisma particular. Se entregó al Padre, en de una cartita, el compromiso personal con su misión.

Por último, en un momento de oración, se profundizó en la oración para pedir la bendición del Padre: "Mi pensamiento en tu pensamiento, mi corazón en tu corazón, mi mano en tu mano".

Los jóvenes prepararon una vivencia que trató de recoger el mensaje de la misión y el compromiso personal.

La intensa jornada culminó con una Santa Misa celebrada por el P. Felipe Velilla. El Evangelio hablaba precisamente de la invitación que hace Jesús para que se lo siga.

El Padre y Fundador había hablado durante todo el día de lo mismo; ofreciendo a cada uno la mano de María, su amor maternal que conduce a Cristo y al Padre Dios. El domingo 1° de julio la mirada del Padre se habrá posado en el corazón de América, en su Terruño del Alto Paraná, y con seguridad habrá sido una mirada amorosa, prolongada, contemplativa, como cuando miró al Paraguay desde la ribera argentina del Paraná, en Misiones.

 


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Last Update: 07.08.2007 Mail: Editor /Webmaster
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