Schönstatt - Begegnungen


La misión de su vida:
Conducir a los suyos al Hogar, a la Santa Trinidad – Dilexit Ecclesiam

Acción de Gracias, Oraciones y meditaciones en el Aniversario del fallecimiento del Padre Kentenich en el Año Santo

Pater Josef Kentenich
Todestag am 15.9.1968
14.9.2000: Sr. Dr. M. Nurit Stosiek
Talk - Vortrag - Charla

15. 9. 2000
Gründerkapelle
Founder Chapel

14.9.:
Schoenstatt members from various branches, and pilgrims, joined the talk and prayer service in the adoration church
Schönstätter aus mehreren Gliederungen und eine Gruppe Wallfahrer kamen am Vorabend zu Vortrag und Gebetszeit in die Anbetungskirche
Der Altar in der Anbetungskirche, an diesem 15. 9. mit Kelch und Stola geschmückt: Hier feierte P. Kentenich am 15. 9. 1968 die heilige Messe - seine erste in dieser Kirche und die letzte seines Lebens
Altar in the adoration church in Schoenstatt, decorated on this day with a chalice and a stole: Father Kentenich celebrated holy Mass here on September 15, 1968 - his first one in this church and the last one of his life
15.9. Pater Dr. Lothar Penners
Predigt in Blick auf die letzte heilige Messe Pater Kentenichs
Sermon in view of Father Kentenich's last holy Mass
Wallfahrer aus Belecke und Ulm auf den Spuren des letzten Tages im Leben Pater Kentenichs
Pilgrims from Belecke and Ulm walked to the places where Father Kentenich was on the last day of his life
Fotos: Fischer, PressOffice Schoenstatt, © 2000

(mkf) El día del fallecimiento del Padre Kentenich, el 15 de Septiembre, fue conmemorado en el lugar donde el Padre Eterno lo llamó a su Hogar hace 32 años, en la Iglesia de la Adoración en Schoenstatt, Alemania. Se realizó una vigilia de adoración y oración, y además tuvo lugar una charla muy inspiradora dada por la Hna. Nurit Stosiek acerca de las corrientes de amor que fluyen de la Santísima Trinidad y que se reflejan en las familias espirituales. Muy temprano en la mañana del 15 de Septiembre, más de 20 Padres de Schoenstatt concelebraron una Santa Misa en la que asistieron miembros de Schoenstatt de todas las ramas. El sermón del Padre Penner resaltó la importancia del altar de la Iglesia de la Adoración, donde el Padre Kentenich, el 15 de Septiembre de 1968, en la Fiesta de los Siete Dolores de María, celebró la primera misa en esta Iglesia – y la última de su vida. Durante el transcurso del día muchas personas llenaron la Capilla del Padre y la Iglesia de la Adoración para rezar y expresar su adhesión, fidelidad y cariño al Padre Kentenich.

Como cada año, el lugar donde el Padre falleció, el piso de la antigua sacristía, estaba decorado con azucenas y claveles. Ya desde que comenzó la vigilia, a las 7:30 pm de la noche anterior, muchas personas llegaron a rezar junto a la tumba del Padre Kentenich y a recordar a todos aquellos que físicamente no pudieron estar ahí. Como por ejemplo Anna: "Espiritualmente estoy en la Capilla del Fundador todo el día, recordando su presencia. Pero él también está aquí, en Canadá."

"No debe uno arrodillarse en el lugar donde el corazón de una persona tomó su dirección final – hacia el Hogar?" Citando este dicho, El Padre Penners explicó lo que hace tan especial la Capilla del Padre para miles de personas. Las palabras tejidas en la sencilla alfombra que indica el lugar donde fue llamado al Padre Eterno – "Hacia el Padre, Hacia el Hogar, va nuestro camino" – tocan los anhelos más íntimos de cada persona. Estos anhelos fueron examinados por la Hna. M. Nurit en su charla, que tuvo lugar en la vigilia. La misión del Padre Kentenich fue conducir a Schoenstatt, a la Iglesia y a muchas personas a las corrientes de amor que fluyen del Dios Trino.

Reencender mi amor

Este proceso de ser amado y renovar el amor, el primer amor, fue el tema de la presentación de la Hna. M. Nurit y del momento de oración de la vigilia del 14 de Septiembre. Algunos miembros de diversas ramas de Schoenstatt, junto con algunos peregrinos, vinieron a la Iglesia de la Adoración esa noche para comenzar juntos el aniversario del fallecimiento del Padre Kentenich. "El anhelo del Fundador fue guiar a su Familia y a toda la Iglesia al misterio de la Santísima Trinidad", dijo ella. "Refiriéndose a la Oración de la Mañana del "Hacia el Padre", él dijo una vez que en el amanecer del nuevo tiempo nuestro primer pensamiento y nuestro primer afecto deberían ir dirigidos al Dios Trino y a su amor infinito – para saludarlo alegremente y con ello volver a encender nuestro amor".

Lo que el Padre Kentenich aspiraba era que cada uno pueda experimentar el sentirse especial para Dios, el ser amado personalmente. Esto te libera y te permite ser tú mismo. Pero el Padre esperaba aún más: "Su visión no era sólo que cada individuo fuera tocado por las corrientes de amor que fluyen del Dios Trino, sino que la "nueva comunidad" reflejara estas corrientes de amor como familia espiritual. El vivir la "nueva comunidad" como una familia, no significa necesariamente una armonía constante ni una perfección ética. En vez de ello, está el desafío de poder ver brillar la gracia de Dios en las limitaciones humanas. El Padre Kentenich se maravilló del hermoso lugar que tiene cada ser humano en cada comunidad, en esta familia – el nos dio esta forma de mirarnos a cada uno y a cada comunidad.

Las oraciones fueron sobre el "Cántico al Terruño", tomando el tema de la conferencia. Fue un tiempo de meditación personal, de adoración ante el Santísimo Sacramento marcando una atmósfera profunda y alegre.

El Altar de su última Santa Misa.

El altar donde el Padre Kentenich celebró su última Santa Misa el 15 de Septiembre de 1968 fue el aspecto central de la prédica del Padre Dr. Lothar Penner en la Santa Misa celebrada muy temprano en la mañana del 15 de Septiembre en memoria del Padre Kentenich. La entrada solemne de más de 20 Padres de Schoenstatt y diáconos de todo el mundo – muchos de ellos participantes un Terciado Internacional – marcaron el carácter festivo de este día. "Unidos como su Familia", como dijo el Padre Penners, ellos y todos los participantes se reunieron en torno al altar. Los primeros cristianos, mencionó el Padre Penners, tenían altares de madera para distinguirlos de los altares grandiosos utilizados por los paganos para los sacrificios del Antiguo Testamento. Sólo más tarde, al construirse las catedrales, se colocaron altares de piedra en las Iglesias. En sus retiros litúrgicos, el Padre Kentenich a menudo habló del altar como un símbolo de Cristo, quien es al mismo tiempo el Sacrificio, el Sacerdote y el "lugar" del sacrificio. "Si Cristo es el altar, María es el Santuario", añadió el Padre Penners.

El Padre Penner tomó luego una frase del recientemente beatificado Papa Juan XXIII. Durante su enfermedad, antes de su muerte, dijo él: "Ahora mi cama es mi altar, tengo ante mí mi vida, mi alma, mi sacerdocio, el Concilio Vaticano, la Iglesia." El Padre Kentenich también contempló durante sus últimas semanas de vida su vida y misión, su sacerdocio, Schoenstatt, la Iglesia. Su última Santa Misa se la podría mirar como un resumen de su vida como sacerdote y fundador, conduciendo hacia el Dios Trino con eternas alabanzas.

El celebrar el llamado del Padre Kentenich al Hogar, al Padre Eterno en este Año Santo enfoca nuestra atención en el Año de Gracias, en la alabanza a la Santísima Trinidad. El Padre Kentenich veía no sólo el sacrificio, pero también el llamado a avanzar con alegría y esperanza al Nuevo Milenio.

El Padre Kentenich – Activo e involucrado

"El Padre Kentenich no es sólamente otro San Antonio, quien ayuda en todas las pequeñas necesidades". Dijo el Padre Penners "Por su puesto que él quiere y le gusta ayudar en estas necesidades, así que debemos seguir pidiéndoselo, pero si él tiene la misión de la cual nosotros estamos convencidos que tiene, él está activo e involucrado en todos los aspectos y cuestiones de la sociedad, los presentes y los futuros". El querría que su Familia respondiera a éstas inquietudes y cuestiones bajo su guía. Al mismo tiempo los desafiaría a ver y a agradecer por las irrupciones de gracia que tienen lugar en este Año Santo, que se lo podría ver como el "amanecer" de algunas de sus visiones de Schoenstatt.

El Padre Penner mencionó el viaje a Tierra Santa del Santo Padre, relacionándolo a la urgencia que veía el Padre Kentenich en que la Iglesia retomara sus orígenes y viviera de ellos. En día Mundial de la Juventud se experimentó la maravillosa experiencia de ver a este Papa, tan frágil y anciano, congregar a la juventud de todos los continentes y entusiasmarlos por Cristo y por la misión de construir la Iglesia. El Padre Kentenich lo dijo hace algunas décadas, que la misión de la Madre de Dios desde el Santuario, en todo el mundo, era el congregar y entusiasmar personas comprometidas de todos las naciones para llevar adelante la misión de la Iglesia.

El Padre Kentenich, continúo el Padre Penners, estaba lleno de amor y esperanza, y al mismo tiempo era realista – el conocía los problemas de su tiempo, de la iglesia. Como él y con él, nuestra Familia de Schoenstatt debería ver las tensiones y dificultades y el a menudo deprorable estado de la Iglesia. "El Padre Kentenich está involucrado, ¡él está listo a dar su contribución incluso hoy!"

Un día de Profunda vinculación – en todo el Mundo

A lo largo de todo el día, llegó gente a la Capilla del Padre y a la Iglesia de la Adoración. El altar estaba decorado con un cáliz y una estola. En la tarde, 100 peregrinos de Belecke y cerca de 60 peregrinos de Ulm hicieron el camino que tomó el Padre Kentenich en su último día, esta meditativa procesión terminó en la Iglesia de la Adoración. Por la tarde, se celebró otra Santa Misa a la cual asistieron muchos peregrinos y visitantes.

En el Santuario Hogar de una familia chilena, se encendió un cirio este 15 de Septiembre "en memoria de nuestro Padre y Fundador, para recordarnos de rezar por su canonización. El cirio ardió todo el día. Pero estamos conscientes de que su canonización depende mucho de nosotros. Hoy recordaremos al Padre Kentenich con un profundo amor. Esta noche celebraremos la Santa Misa en su memoria."

 

 

 

 

 

Im Hausheiligtum einer chilenischen Schönstattfamilie brennt an diesem 15. September eine Kerze "in Erinnerung an unseren Gründer, für dessen Seligsprechung wir beten. Aber wir dürfen nicht vergessen, dass auch viel von uns abhängt. Heute denken wir mit größerer Liebe als sonst an ihn, und heute Abend gehen wir noch zur heiligen Messe."



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Letzte Aktualisierung: 17.09.2000 18:03 Mail: Redaktion / Webmaster
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